martes, 1 de octubre de 2013

Segunda entrega de Honorio Vidal

PRIMERO DE MAYO, TIEMPO DE UNIÓN Y DE PASAR A LA ACCIÓN.-

Sí a la vida. Sí al amor. Sí a la generosidad. Pero el ser humano es también un no. No a la indignidad del hombre. No a la explotación del hombre por el hombre. No al asesinato de lo que hay más humano en la persona: la libertad.
        
El sindicalismo es la lucha de los trabajadores y trabajadoras para conseguir unos derechos y unas condiciones de trabajo dignas frente a la opresión de los patronos que en épocas pasadas y también en el presente, crearon y siguen creando unas condiciones de trabajo injustas e inhumanas. Los trabajadores se unieron y formaron las organizaciones para llevar a cabo los fines mencionados, adoptándose el sistema de representación, siendo elegidos los cargos representativos para dedicarse a esta tarea. Todo esto se fue consiguiendo a través de la Historia con grandes dificultades. Lo  lamentable es que se alcanzaran los objetivos no por concesiones de los empresarios, reconociendo la razonabilidad de las metas, sino tras largos y duros enfrentamientos.

         Esto no ha cambiado y hay que resaltar el sufrimiento de los trabajadores, su constancia y firmeza para conseguir dichos logros, resultando en definitiva necesarias estas organizaciones. De ahí que sea imprescindible la afiliación sindical, pero participando asimismo de manera comprometida y activa.

         El sindicalismo lo constituyen no sólo los representantes, sino también todos los trabajadores, ya que es necesaria la información y el apoyo de los asalariados, haciendo propuestas, potenciando iniciativas, y mediante esta colaboración que aparezca el correspondiente control, absolutamente indispensable para el buen funcionamiento democrático del sindicato.

         Asimismo, la acción sindical ha de cambiar, no limitándose a formular peticiones, sino planteando propuestas y llevándolas a cabo en la medida posible.

         Merece una mención especial el anarcosindicalismo, que parte de considerar iguales a todas las personas y por esto la toma de decisiones es siempre asamblearia.

Resumiendo,  planteamos la existencia de los sindicatos como absolutamente necesarios, pero con una serie de modificaciones. En primer lugar hay que resolver una profunda crisis de liderazgo en cuanto a la honradez de los dirigentes y su acercamiento a los trabajadores.

Y en segundo lugar, falta funcionamiento democrático real, y democracia interna; serían necesarias listas abiertas, como en los partidos,  y habría que revisar su independencia, entre otras razones por el capitulo de las subvenciones que no se controlan y a veces se utilizan para fines que no son propios. Repetimos, no basta con pedir, hay que hacer propuestas para resolver los problemas.

El poder ha creado una burocracia en la que coloca a sus allegados y amiguetes, que luego obedecen sin rechistar. Es necesario un control ejercido por los trabajadores, pero éste no se puede producir si no hay participación de dichos trabajadores y sería necesaria también una mayor información.

Es indispensable la creación de una nueva Cultura basada en principios de participación y de carácter Humanista.

                                                        Honorio Vidal.
                                                        Mayo 2013.



Primera entrega de Honorio Vidal

Incluímos en nuestro blog la primera colaboración de nuestro amigo Honorio Vidal. Pseudónimo bajo el que se esconde la visión de una persona con muy acertados puntos de vista sobre el vivir cotidiano y lo que acontece en nuestro país y por extensión en el mundo entero.

En esta primera entrega Honorio nos habla del poder y la honradez. Os dejo con él.




LA HONRADEZ AL PODER.

         Allá por el año 68 se oía en todas las protestas que se realizaban, sobre todo los jóvenes, la famosa frase “La imaginación al poder”.

En la actualidad, las cosas han cambiado enormemente (a peor pensamos muchos). En las protestas que con toda razón se convocan casi diariamente, se oyen continuamente eslóganes con insultos a los que nos gobiernan (si se puede llamar así lo que están haciendo). Cuando los oigo callo, y pienso que a la hora de manifestarse también hay que ser positivos, se debería corear y escribir millones de veces “La honradez al poder,” igual que decimos buenos días o buenas tardes.
  
Pero la frase que se repetía hace más de cuarenta años no ha perdido su vigencia en absoluto, sino que está de plena actualidad para los de abajo, pobres, desempleados, pensionistas, mileuristas, dependientes,  adormilados la mayoría, como repetía tantas veces Gurdjieff, que vemos cada día con asombro cómo vamos perdiendo terreno, derechos tan duramente conquistados, servicios necesarios para todos los seres humanos sin excepción, cómo los de arriba van desvalijando nuestras vidas, sin que nosotros hagamos nada por evitarlo, escondidos tras el parapeto de la dulce comodidad, de la inconsciencia, anclados en el individualismo que nos viene impuesto desde la pseudocultura imperante.

Pero cambiándola ligeramente, “La imaginación al empleo”, a la creación de empleo, a la búsqueda de trabajo, a la unión con los demás, que hace la fuerza, al cooperativismo, al asociacionismo, al esfuerzo solidario con los débiles.

Desarrollar en grupo la creatividad, el pensamiento creativo, divergente, o lateral, es una necesidad en este difícil mundo que nos ha tocado vivir y en el que tenemos que poner todos los medios a nuestro alcance, para repartir el trabajo, para hacerlo más humano, para construir alternativas desde abajo, para crear nuevos caminos. Pongamos manos a la obra y unámonos a los que ya han pasado a la acción.
                                      
Honorio Vidal.
            Marzo 2013