PRIMERO DE MAYO, TIEMPO DE UNIÓN Y DE PASAR A LA ACCIÓN.-
Sí a la vida. Sí al amor. Sí a la generosidad. Pero el ser humano es también un no. No a la indignidad del hombre. No a la explotación del hombre por el hombre. No al asesinato de lo que hay más humano en la persona: la libertad.
El sindicalismo es la lucha de los trabajadores y trabajadoras para conseguir unos derechos y unas condiciones de trabajo dignas frente a la opresión de los patronos que en épocas pasadas y también en el presente, crearon y siguen creando unas condiciones de trabajo injustas e inhumanas. Los trabajadores se unieron y formaron las organizaciones para llevar a cabo los fines mencionados, adoptándose el sistema de representación, siendo elegidos los cargos representativos para dedicarse a esta tarea. Todo esto se fue consiguiendo a través de
Esto no ha cambiado y hay que resaltar el sufrimiento de los trabajadores, su constancia y firmeza para conseguir dichos logros, resultando en definitiva necesarias estas organizaciones. De ahí que sea imprescindible la afiliación sindical, pero participando asimismo de manera comprometida y activa.
El sindicalismo lo constituyen no sólo los representantes, sino también todos los trabajadores, ya que es necesaria la información y el apoyo de los asalariados, haciendo propuestas, potenciando iniciativas, y mediante esta colaboración que aparezca el correspondiente control, absolutamente indispensable para el buen funcionamiento democrático del sindicato.
Asimismo, la acción sindical ha de cambiar, no limitándose a formular peticiones, sino planteando propuestas y llevándolas a cabo en la medida posible.
Merece una mención especial el anarcosindicalismo, que parte de considerar iguales a todas las personas y por esto la toma de decisiones es siempre asamblearia.
Resumiendo, planteamos la existencia de los sindicatos como absolutamente necesarios, pero con una serie de modificaciones. En primer lugar hay que resolver una profunda crisis de liderazgo en cuanto a la honradez de los dirigentes y su acercamiento a los trabajadores.
Y en segundo lugar, falta funcionamiento democrático real, y democracia interna; serían necesarias listas abiertas, como en los partidos, y habría que revisar su independencia, entre otras razones por el capitulo de las subvenciones que no se controlan y a veces se utilizan para fines que no son propios. Repetimos, no basta con pedir, hay que hacer propuestas para resolver los problemas.
El poder ha creado una burocracia en la que coloca a sus allegados y amiguetes, que luego obedecen sin rechistar. Es necesario un control ejercido por los trabajadores, pero éste no se puede producir si no hay participación de dichos trabajadores y sería necesaria también una mayor información.
Es indispensable la creación de una nueva Cultura basada en principios de participación y de carácter Humanista.
Honorio Vidal.
Mayo 2013.
